Ludwig Josef Johann Wittgenstein nació el 26 de abril de 1889 en Viena, Austria a una familia de grandes recursos económicos. Tres de sus hermanos se suicidaron y el propio Wittgenstein considero hacer lo mismo. Wittgenstein regaló su fortuna familiar y persiguió varias profesiones (por ejemplo, jardinería, pedagogía) en Viena hasta que emigro a Inglaterra en el 1929. Del año1939 al 1947 Wittgenstein impartió clases en la Universidad de Cambridge mientras trabajaba en diferentes áreas de la filosofía como la lógica, matemáticas, la mente y el lenguaje. Muchos lo consideran el filósofo más grande del siglo 20.
Wittgenstein estudió el uso del lenguaje y como términos del mismo engendran acciones y perspectivas mentales. Uno de sus famosos experimentos de pensamiento fue el de un escarabajo en una caja. Imagine un grupo de personas cada cual con un objeto (por ejemplo, un escarabajo) en una caja, pero careciendo la capacidad de mostrar el uno al otro el contenido de la caja. Si alguien dice que su escarabajo es rojo sólo pudiéramos aceptar eh hecho en base a lo que esa persona dijo. También podríamos decir que el comportamiento de nuestro escarabajo es “cariki”. Usted puede decir que el comportamiento de su escarabajo no es “cariki” sino más bien “bottingo”. Palabras basadas en la experiencia subjetiva pueden carecer de sentido para los demás. Las palabras adquieren significado en este sentido al compartir lo que hemos aprendido a través de la experiencia pública.
La parábola del escarabajo en la caja echa por tierra la Teoría de la Mente en el autismo. El significado singular que atribuimos a nuestros escarabajos no tendría sentido si nos ha faltado la capacidad de compartir con otros la misma. En esencia aprendemos el significado de términos lingüísticos de otras personas. Siempre que una persona autista utiliza correctamente términos lingüísticos en efecto ha compartido o tenido acceso a la esfera interna de las experiencias de otros.
La Teoría de la Mente (ToM) es algo que se aprende al observar el comportamiento de los demás. ToM no es el resultado de la telepatía. Aprendemos sobre el “amor” al ver cómo se comportan los demás cuando están enamorados. Estas conductas pueden ser reinterpretadas y tienen limitaciones que tienden a dictar cuando el amor sucede y cuando no. El problema es que descripciones basadas en el comportamiento humano nunca serns completas. Estar inquieto puede ser un signo de que alguien está enamorado, pero otra persona pudiera estar ansiosa, frustrada, o incluso enojada. Podemos añadir o reinterpretar acciones. Es por esto que el psicoanálisis, para mí, es un grave error. Psicoanálisis generalmente refleja el punto de vista del psiquiatra y no el del paciente.
El concepto de la Teoría de la Mente es definido y estudiado funcionalmente a base de comportamientos (véase la prueba de Sally- Anne, http://bit.ly/1tpyiLM). Una destacada investigadora dijo una vez que Temple Grandin no era autista porque carecía de Teoría de la Mente. Ella basa este hecho en un relato autobiográfico de Temple, quien afirmó, en uno de sus libros, habiendo sido competente en jugar a las escondidas con sus amigos. El verdadero problema era que el investigador estaba tratando de envolver una definición de autismo en sus nociones preconcebidas.
Proponentes de la Teoría de la Mente han utilizado la prueba de Sally-Anne para probar sus ideas. Ellos han utilizado otros grupos como control (por ejemplo individuos con el síndrome de Down) para afirmar que los resultados en su serie de individuos autistas no son debidos al deterioro cognitivo. Desafortunadamente las pruebas no han controlado para el trastorno del lenguaje o problemas relacionados con la forma en que se unen entre sí las diferentes características de la cognición (ver http://bit.ly/1pkw1SA). En aquellos casos en que se ha comprobado que las personas autistas comprenden lo que se requiere de ellos, mostrarán una adecuada teoría de la mente.
Terminaré repitiendo mi propia opinión acerca de la Teoría de la Mente y otras teorías psicológicas del autismo: “Sin pruebas concluyentes en cuanto a la neuropatología, teorías psicológicas son muy maleables, confluentes, y fácil de pintar a sí mismas en una esquina. La mayoría de las teorías psicológicas ofrecen nada más que sentido común. Ha sido el fracaso de los psicólogos no perseguir los mecanismos subyacentes a sus teorías con técnicas neurobiológicas. Hasta ahora todos estas teorías siguen siendo unidimensionales y sólo ofrecen la perspectiva de las personas que las desarrollan” (ver http://bit.ly/1gLrrDD).